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  Conservatorianos No. 10 (noviembre-diciembre) 2006
 

Conservatorianos conmemora el XC aniversario de su nacimiento

 UBERTO ZANOLLI

(1917-1994)


 GIACOMO FACCO

(1676-1753)


 

 

Orquesta Sinfónica Nacional

 

 

Orquesta Filarmónica de la UNAM

 

Cartelera UNAM

 

 

Orquesta Sinfónica de Minería

 

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Universo de El Búho

 

Junio de 2007

Peritaje * Registro de obras * Defensoría jurídica autoral

 

Arte y Cultura Digital: Diseño editorial * Multimedios * Web * Hospedaje * Registro de derechos de autor y marcas

 

* * * NUEVO * * *

Digitalización de documentos

 


Fondo sonoro:

 

Sobre las olas

del músico conservatoriano mexicano

Juventino Rosas

(Fragmento)

 

Elaboración orquestal de Uberto Zanolli

 

Orquesta de Cámara de la Escuela Nacional Preparatoria -UNAM (1987)

 

         

 

  Realidades y perspectivas

 

Las leyes inmutables

Trifón de la Sierra

 

El hombre se encuentra situado entre lo inmensamente grande y lo inmensamente pequeño. Vive en un mundo inestable formado por átomos que siguen una rayectoria lineal a través del tiempo. La agrupación de multitud de átomos, como en el caso del ser humano, forma una barra en su recorrido temporal que se va ensanchando a medida que el hombre crece y que se dispersa en forma de múltiples líneas al final de la vida, cuando los átomos que forman al individuo se separan y siguen su camino de manera independiente a través del tiempo. Los átomos en su recorrido por el tiempo, sólo se juntan y se separan, pero son indestructibles y tal vez inmortales.

En ésta forma, los hombres y todo lo que constituye su mundo están sujetos a leyes naturales inexorables, que no son otras que las leyes de la naturaleza. Por eso, a pesar de que parece haber una gran diferencia entre el hombre y las otras formas de vida, los procesos fundamentales que se efectúan dentro de sus células son casi iguales, tanto en las criaturas más simples como en el hombre, la más complicada.

En este mundo de fuerzas, en gran parte desconocidas, el hombre sabe que ha evolucionado y que sigue evolucionando, y la idea de evolución y de comunión de las fuerzas que lo determinan deberían de señalarle una tendencia hacia una perspectiva mayor que orientara las fuerzas de su mundo al logro de la felicidad y la igualdad entre todos los sectores humanos, que de hecho viven un instante entre dos eternidades. Pero el medio social, hecho por el hombre, cambia con mayor rapidez que la necesaria para tomar como base una dirección consciente basada en los conocimientos que el hombre tiene de la naturaleza y de sus valores.

Sin embargo, se nota una clara tendencia a tomar en cuenta el doble aspecto de la persona humana y de la humanidad como un todo, y existe una preocupación cada vez mayor por el futuro de la humanidad ante la presencia del poder que detectan los que ignoran lo que hemos señalado y que utilizan como falso escudo la libertad de destruir al género humano. No debe existir la libertad de destruir ni de imponer sistemas que no lleven a la humanidad al logro de lo único que las leyes naturales le señalan:

Libertad es vivir con salud por el mayor tiempo posible.

Libertad de recibir la educación que permita tener la verdadera visión de lo que el hombre conoce del universo.

Libertad para obtener, por medio del trabajo, los bienes indispensables para vivir y no solo para sobrevivir.

Libertad para impedir la explotación del hombre por el hombre.

Libertad para restablecer la armonía entre todos los seres vivos.

Libertad para soñar con un mundo unificado y feliz.


TRIFÓN DE LA SIERRA

Especialista en diversas ramas de la medicina. Ha sido catedrático y funcionario de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México así como en diversas instituciones del sector salud. Asesor del Secretario de Salud. Autor de una variada obra científica y articulista en diversas publicaciones de circulación nacional.

 

conservatorianos@hotmail.com